Tanto Universal Music Group como Amazon Music han confirmado la renovación de su acuerdo de licencia para este 2025, el cual promete impulsar el “streaming 2.0” y marcar un hito en la evolución de la industria musical. Este nuevo concepto busca redefinir la forma en la que consumimos música, revalorizando la calidad de la música.
¿Qué es el Streaming 2.0?
El “streaming 2.0” es una estrategia diseñada por UMG junto a Amazon Music con la idea de transformar el modelo actual de plataformas de streaming.
Mientras que, actualmente, el sistema está basado en ofrecer un acceso ilimitado a un enorme catálogo musical con millones de opciones, el streaming 2.0 se propone con la idea de segmentar las ofertas de suscripción para adaptarse a los diferentes tipos de usuarios, especialmente a los conocidos como superfans.
El objetivo principal del “streaming 2.0” es proporcionar, cada vez, experiencias más personalizadas y contenido exclusivo que incremente el valor que percibe el usuario y, por lo tanto, aumente el ingreso promedio por usuario (ARPU).
ARPU (Average Revenue per User) o ingreso promedio por usuario es un indicador que se utiliza para conocer y analizar el crecimiento de una empresa, sobre todo si su modelo de negocio está basado en suscripciones. Es la métrica que muestra el ingreso que percibe una empresa de cada usuario.
💡 ¿Qué es un superfan? Un superfan es un término parecido al True Fan explicado por Kevin Kelly y se refiere a un seguidor apasionado y muy comprometido con un artista, banda o proyecto creativo. Más allá de consumir su música, un superfan busca establecer una conexión emocional con el artista, apoyándolo de todas las formas posibles.
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Los detalles del Streaming 2.0
1. Monetización personalizada
Tal y como explica el CEO de UMG, Sir Lucian Grainge, la segmentación de las ofertas permitirá que los usuarios elijan el plan que mejor se ajuste a sus necesidades y al nivel de compromiso que tengan con el artista. Los superfans, por ejemplo, podrían acceder a contenido, eventos o merchandising exclusivo, generando más ingresos tanto para el artista como para la plataforma.
2. Protección de los derechos de los artistas
Ya hemos leído en otros artículos como “El primer tratado internacional sobre Inteligencia Artificial: Un paso decisivo para proteger los Derechos de Autor”, los movimientos que están haciendo los distintos gobiernos junto a la industria respecto a la evolución de la Inteligencia Artificial y su uso fraudulento dentro de la música.
Por lo tanto, un componente esencial de este nuevo “Streaming 2.0” sería la implementación de medidas contra el fraude y la música generada legalmente mediante IA, asegurando la protección de los derechos de artistas y compositores.
3. Diversificación de contenidos
El acuerdo entre UMG y Amazon Music contempla otros formatos, más allá de la música. El abanico se abre con la idea de abarcar diferente contenido: desde audiolibros hasta material audiovisual o streaming en vivo, la clave es diversificar los contenidos y redefinir la relación entre artista y seguidor.
4. Calidad sobre cantidad
Con el objetivo de alejarse del sistema de regalías actual, basado en la cantidad de reproducciones, el “streaming 2.0” se enfoca en la búsqueda de un nuevo modelo con principios centrados en los artistas.
Consideraciones para el futuro del streaming musical
La implementación del “streaming 2.0” plantea tanto nuevas oportunidades como interrogantes sobre su viabilidad dentro de la industria musical actual.
Las plataformas de streaming están en una posición favorable para el desarrollo y uso de nuevas herramientas más sofisticadas gracias a los avances tecnológicos y un público cada vez más segmentado digitalmente. No obstante, para que el “Streaming 2.0” funcione, es esencial que todos los actores (discográficas, editoriales, distribuidoras, plataformas, artistas, etc.) adopten esta nueva visión.
Asimismo, volvemos a un problema recurrente dentro de la historia del streaming musical: los artistas emergentes. Con el sistema que propone el “streaming 2.0”, se corre el riesgo de que las regalías se distribuyan hacia los artistas más consolidados y con grandes bases de fans, debido a la capacidad de personalización y centralización en los artistas.
Esto provocaría que los artistas emergentes enfrenten dificultades para prosperar en el nuevo ecosistema propuesto, además de poner en peligro la diversidad de contenido, haciendo caer a los usuarios en el “filtro burbuja”, lo que limitaría nuestra capacidad de descubrimiento musical.
De cara al futuro, el éxito del “streaming 2.0” dependerá de la capacidad de UMG y Amazon Music para equilibrar las necesidades y peticiones de artistas, plataformas, empresas y consumidores. Este modelo tiene el potencial de redefinir el valor de la música, pero solo si se implementa de forma equitativa, inclusiva y sostenible.
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