Desde la semana pasada (15 de mayo), la industria musical ha sido testigo del conflicto creciente entre Spotify, gigante del streaming musical, y la National Music Publishers’ Association (NMPA), The Mechanical Licensing Collective (The MLC) y ahora Sony Music Publishing.
Esta controversia gira en torno a la decisión de Spotify de reclasificar sus planes de suscripción Premium como paquetes combinados, lo que se ha traducido en una reducción significativa en los pagos de regalías a compositores y editoras.
Aún así, vayamos por partes para comprender mejor este conflicto.
La decisión de Spotify
Esta disputa comienza a principios de marzo de 2024 cuando Spotify toma la decisión de actualizar la clasificación de sus planes de suscripción Premium Individual, Dúo y Familiar como ofertas de suscripción combinada. Este cambio se justificó con la inclusión en estos planes de audiolibros disponibles en la plataforma.
El verdadero conflicto se basa en que, según el acuerdo legal de 2022 conocido como Phonorecords IV (‘CRB IV’) firmado entre las editoras y Spotify, los servicios de suscripción combinada en Estados Unidos pueden pagar una tasa de regalías mecánicas más baja en comparación con los servicios de streaming musical independientes.
💡 ¿Sabías que…? El acuerdo Phonorecords IV de 2022 establece las tarifas de regalías mecánicas para compositores y editoras de música en EE.UU. para el período 2023-2027. Este acuerdo es crucial para determinar cuánto se paga por las ventas físicas, descargas y transmisiones de las obras musicales
La Industria reacciona: Demanda de The MLC
La reacción de la Industria Musical no se hizo esperar. The Mechanical Licensing Collective (The MLC), organización sin fines de lucro designada por la Oficina de Derechos de Autor de EE.UU., presentó una demanda contra Spotify ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York el 16 de mayo.
The MLC argumenta que Spotify está aplicando erróneamente la fórmula de tasas utilizada para servicios combinados. La aplicación de estas tasas a sus suscripciones Premium resulta en una infravaloración de las regalías para los compositores y editoras. Según la demanda de esta organización, con la reclasificación Spotify redujo de forma unilateral los ingresos reportados por las suscripciones Premium en casi un 50% sin previo aviso.
La carta de la NMPA
En contraposición a la situación que había creado Spotify entre los actores de la industria, el 15 de mayo la Asociación Nacional de Editores de Música (NMPA por sus siglas en inglés), emitió un cese y desista a Spotify, acusando a la plataforma de alojar letras, vídeos y podcasts sin la licencia adecuada para ello.
La NMPA sostiene que estas acciones llevadas a cabo por Spotify constituyen una infracción directa de los derechos de autor y exige a la empresa que elimine dicho contenido de la plataforma para evitar mayores consecuencias legales.
La Asociación Nacional de Editores de Música (NMPA) representa tanto a editoras independientes como a las tres grandes editoras —Sony Music Publishing, Warner Chappell y Universal Music Publishing Group—, quienes consideran que Spotify está evadiendo sus obligaciones legales y afectando a los ingresos de sus miembros.
Respecto al cambio en las suscripciones, el presidente y CEO de la NMPA Tim Ingham comenta que ‘es algo que creemos que es legalmente cuestionable. Independientemente de eso, es un gesto que demuestra su hostilidad hacia los compositores que hacen posible su negocio.’
Sony Music Publishing entra en juego
Entre las últimas actualizaciones de este suceso, Sony Music Publishing (SMP) ha expresado también su desacuerdo con la decisión de Spotify. En una carta a sus compositores, Jon Platt, presidente y CEO de SMP, afirmó que los pagos de regalías mecánicas se habían reducido en un 20% aproximadamente debido a este cambio en las suscripciones.
Platt añade, además, que la acción de Spotify no cumple con los criterios acordados en el acuerdo mencionado anteriormente, Phonorecords IV. Por último, se hace saber que Sony Music Publishing está considerando tomar acciones legales con el fin de que se respeten las tasas que se lograron en dicho acuerdo.
En esta carta, el CEO de SMP señala que la reclasificación de las suscripciones a Spotify no cumple con las condiciones establecidas y que está perjudicando directamente a los compositores.
En busca de soluciones
Esta situación subraya que todavía hay que seguir trabajando para alcanzar un equilibrio justo entre las plataformas de streaming y los creadores.
Las regalías no solo representan una fuente de ingresos para los autores, compositores y editoras, sino que también son un reconocimiento del valor y esfuerzo que hay detrás de cada proyecto. Es esencial que la industria y sus actores reflejen esta realidad y aseguren una compensación adecuada.
Solo mediante la colaboración se podrá garantizar un ecosistema musical que beneficie tanto a los creadores como a las plataformas que distribuyen su trabajo. La industria debe unirse para encontrar soluciones que fomenten la innovación y aseguren un valor equilibrado para las regalías, protegiendo así el futuro de la música.
En resumen, el panorama actual entre Spotify y la industria musical destaca la importancia de respetar los derechos de los creadores y encontrar un punto justo que permita tanto a las plataformas de transmisión como a los compositores y editoras prosperar en un mercado dinámico y en constante evolución.


